Farándula
Galilea Montijo se sincera y comparte impactante confesión de su vida
La famosa conductora de Televisa se sinceró con sus fans y compartió cómo fue sus proceso de maternidad, en especial con la depresión Post partoCiudad de México.- Galilea Montijo es uno de las conductoras más aclamados y reconocidos del gremio por su indiscutible talento dentro y fuera de las cámaras, en especial por siempre decir lo que piensa y contar anécdotas polémicas de su vida personal. Y esta vez volvió a sincerarse con sus fans al narrar uno de los momentos más impactantes de su vida y que, hasta el día de hoy, decidió compartir.
Durante la reciente transmisión del programa Netas Divinas, el cual comparte con Consuelo Duval, Galilea Montijo y Paola Rojas, la artista de 48 años confesó que durante sus primeros días de maternidad tuvo varios episodios de depresión que marcaron su nueva faceta familiar. Sin embargo esta fue descubierta por su padre en uno de los momentos menos oportunos, pues la cacharon en pleno acto íntimo con su pareja.
A mí me dio depresión post-parto. Al tercer día que yo llegué con Mateo a la casa fue de: ‘ok, ¿ahora qué se hace?'. Empiezas a decir: ‘Por qué todo el mundo duerme y yo no puedo dormir’, yo sentía que los edificios se me venían encima empecé a ver la vida blanco y negro (...) Yo no pude amantar, a mí me costó mucho esta parte, porque si algo ansiaba era tener este vínculo”, indicó.
Crédito: Instagram @galileamontijo
La gran amiga de Andrea Legarreta admitió que tras acudir al médico y recibir el tratamiento adecuado para la depresión post-parto, empezó a sentirse mejor: “El primer día que me tomo la pastilla, ese momento comencé a ver de colores, así lo platico siempre”. Aunque respeta la forma en que cada mamá enfrenta esta etapa, reconoció que, en su caso, el medicamento fue de mucha ayuda: “A mí el antidepresivo me ha cambiado por completo todo, por supuesto, unas cápsulas para dormir, que son naturales, también”, contó.
Durante el programa, Galilea Montijo explicó por qué no le gusta actuar bajo los impulsos de las emociones: “No me gusta enojarme, porque me enojo muy feo y lastimo mucho con lo que puedo decir, por eso no me gusta enojarme. Qué miedo, porque los impulsos a mí me parecen terribles”, concluyó.
Fuente: Programa Netas Divinas